Era una mañana fría en las montañas de Durango. Hacía algunos días que habíamos llegado con un grupo de jóvenes en entrenamiento y nos hospedábamos en lo que sería el segundo piso de la casa de Lorenzo, el misionero local que trabajaba entre los tepehuanos.
por:"Tomado de conpoder.com"
5/23/2010 9:23:23 PM