Muchas personas debaten entre sí para establecer su religión como la cierta y verdadera. Incluso muchos han llegado a determinar que quien este fuera de la suya está completamente perdido. Incluso entre quienes dicen tener la sana doctrina, aún los que no estén en sus denominaciones, están perdidos, siendo de su propia religión.
Por Pastor Roger Ramos
Preparando toda una generación para la eternidad
Introducción
Cuando un hombre le ha creído a Dios, y está en pos
de Dios, en todo tiempo es un hombre victorioso. La victoria no está en lo que
tu alcances, la victoria está en que tú permanezcas en lo que Dios quiere que
alcances; ahí esta nuestra verdadera victoria. La victoria no está en la meta
sino en el camino hacia la meta. Quien se mantenga en el camino tiene la meta
garantizada.
Es el tema del que quiero exponer, vamos a tratar
acerca del camino, el Camino del Señor.
Durante mucho tiempo el hombre se ha ocupado en
investigar, averiguar, cuál es el verdadero camino, cuál es la senda que lleva
a Dios. Qué es lo que nos lleva a una eternidad. El hombre de muchas maneras
busca lo medios, investiga, lee, busca en la historia, estudia tratando de
averiguar cuál es la verdad. ¡Cuál es el camino! muchos han creído que han
llegado a ese camino y nadie los saca de allí, porque ellos creyeron que ese
era el camino y por eso existen infinidad de sectas, religiones, de doctrinas. Siempre
la gente piensa que está en el camino correcto. A un musulmán al que tu le
digas que no está en la verdad, te dice tú eres el que está mal yo estoy en el
camino correcto. Un Testigo de Jehová al que tu le dices: no, pero esa doctrina
no es sana. Él te dice: yo estoy en el camino correcto. Y de allí difícilmente
alguien lo saca. Un evangélico también te dice yo estoy en la verdadera
religión y de aquí nadie me saca porque yo estoy en lo correcto. Todos están
equivocados, -¿Como así hermano, nosotros no somos evangélicos? No, es que no
es la religión; y ese es el error de muchos.
El hecho de que tú te tildes de evangélico no te
garantiza que tú vas a alcanzar una eternidad con Dios; Porque tristemente
podemos decir que podemos encontrar en otros lugares gente mejor que algunos
evangélicos. ¿No es cierto? ¿No es así? Porque hay evangélicos que uno no
quiere ser como ellos. Entonces no se trata del nombre de la religión, se trata
del Camino, se trata de la vida que yo llevo, se trata es de cómo yo me adapto
a Dios en lo que Dios quiere.
Lo más importante de todo esto es que la mayoría de
la gente de diferentes religiones, de sectas, coincide en que hay un Dios en el
cielo. Esa es una gran ventaja.
Las Religiones en el Mundo
La mayoría de las gentes que está en las religiones
reconocen al Mesías, a Jesucristo, y de las religiones más grandes que hay sobre
esta tierra, está el cristianismo, donde el mismo Jesucristo es reconocido como
el mesías.
En el mundo hay más de 31 corrientes religiosas,
observe bien, más de 31 corrientes religiosas. Pero de esas 31 corrientes
religiosas se desprenden una cantidad de subdivisiones, que hace que haya
entonces cientos de sectas y de religiones en el mundo, pero de todas esas 31
religiones principales la que tiene más arraigo es el cristianismo.
Hacia dónde lleva el Camino
Entonces, debido a todo esto, ahora vamos a
estudiar un poco acerca del camino, basándonos en las Escrituras.
¿Qué es el camino? ¿Cuál es el Camino? ¿Será que tú
estás en el camino correcto?
¿Será que la religión que tú tienes es el camino
correcto? ¿Tú crees que estás en la verdad? ¿Adónde conduce el Camino?
Vamos a la escritura, vamos a leer el Evangelio
según San Juan capitulo número 14. Leemos desde el verso No 1 donde el mismo
Jesús habla acerca del camino, el camino al Padre, el camino a la salvación, el
camino a la vida eterna.
El mismo Jesús habla en esta cita bíblica. Deseo
que todo el que lea tenga un poquito de madurez en lo que voy a explicar,
porque esto no es sencillo.
“1No se turbe vuestro corazón; creéis en
Dios, creed también en mí” ¡Gloria a Dios! Quiero que vaya observando esa
frase, vaya analizando lo que allí dice, mirando a lo que Dios quiere hablar a
través de esa pequeña frase: No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios creed
también en mí.
En el mundo hay turbación, la gente tiene turbación
en su vida, la naturaleza del hombre por causa de la caída tiene turbación.
Todo ser humano es impulsado a buscar algo en que confiar y creer, todo ser
existente en la tierra busca la manera de agarrarse a algo o a alguien donde
tener confianza, porque tiene turbación.
Cuando hablamos de turbación estamos hablando de
temores, de inseguridad, de incompetencia. Cuando hablamos de temores estamos
hablando de necesidades. Cuando hablamos de temor estamos hablando de
enfermedades.
La acción de todas estas turbaciones es lo que
degrada al hombre; y el hombre quiere escapar. Por eso es que el hombre se
empeña en trabajar para adquirir y conseguir, porque piensa que eso es lo que
le va a dar estabilidad, libertad, seguridad y un futuro asegurado. Porque la
naturaleza de hombre, en esa naturaleza caída, sabe que no está bien, y busca
la manera de agarrarse a algo, a alguien para tener confianza.
El Verdadero Camino es estar en Cristo
Pero hubo una respuesta de Jesús... Jesús les dijo:
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios creed, también en mi”. Allí es
donde quiero que usted analice, allí hay una parte muy interesante, mire lo que
le dijo Jesús: “…tú crees en Dios, cree en mí”. Fíjese que no dice a mí,
sino en mí. Si están leyendo claro los textos bíblicos dice “Creéis en
Dios creed también en mi” o sea creer en Cristo. Es decir, que
para creer en Dios necesitamos estar en Cristo. Una persona que no está
en Cristo no puede creer a Dios como lo estipula los principios espirituales de
de Dios.
Es por esto que alguien que no ha conocido a
Cristo, no puede conocer a Dios. Puede haber oído de Dios, pero le es imposible
creer en Dios. Creéis en Dios creed también en mí. Esto es que todo el que dice
creer en Dios, debe cree en Cristo indefectiblemente. Para que creas a Dios en
Cristo, tú tienes que estar en El. Por ejemplo, para que tú disfrutes de este
edificio, su ventilación, su iluminación, su cobertura para la lluvia, etc. sus
habitaciones, etc. tú necesitas entrar aquí, estar aquí. Afuera te toma la
lluvia y el sol, pero para que tu disfrutes de lo que hay aquí adentro tú
necesitas entrar. Tú necesitas estar en el edificio. ¡Tú tienes que
entrar en el edificio! Así mismo tú debes estar en Cristo, para
creer en Dios. Por eso Jesús dijo creed en Dios creed también en mí.
Es decir, es necesario permanecer en Cristo para
que tú puedas creerle a Dios; y ese creer a Dios te traiga la bendición y la
garantía de Eternidad, el objetivo del Camino. Amén.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay. ¿Qué
dijo Jesús? Que el depósito de Dios no está en escases. “En la casa de mi Padre
muchas moradas hay”, en otras palabras, no te turbes que hay espacio para ti en
Dios. La gente dice: Dios me abandono, Dios no quiere saber de mí. Falso,
engaño del enemigo. Siempre habrá una morada para un hijo de Dios, siempre
habrá espacio para los hijos de Dios.
Así de pronto, veamos el edificio lleno, siempre
hay espacio para los hijos de Dios; y quiero que en este momento tu tengas la
confianza de que hay un espacio de Dios para ti, que hay una sanidad de Dios
para ti, que hay una solución de Dios para ti, que no todo está perdido. En
Dios hay solución, en Dios hay esperanza, en Dios se encuentra sanidad.
El está atento para bendecir a sus hijos. ¿Tú eres
hijo de Dios? No se turbe vuestro corazón. “En la casa de mi Padre muchas
moradas hay”. Aún hay espacio para ti. Amén. Repita esto: Hay espacio para mí
en Dios, “Al que a mí viene, yo no lo echo fuera”, dijo el Señor. Amén.
¿Será que hay espacio para ti? ¡Hay espacio para
ti! No importa cuán grande sea tu problema, hay espacio para ti en la casa del
Señor. Y esa es nuestra confianza; hay gente que dice Dios no me mira, Dios me
ha abandonado, hasta dicen que Dios los enferma. –Hermano, ¿y esa enfermedad?
No, ese es el Señor que me tiene en prueba. Mire, Dios es bueno y no conozco a un papá bueno que vaya a enfermar
a sus hijos. No lo conozco, en los seres humanos no existe, mucho menos en el
Dios que es bueno, que es grande y que es poderoso.
Entonces Dios es un Dios de bendiciones; y Dios
quiere bendecir su vida, Dios quiere transformar su corazón, Dios quiere
transformar su mente, porque hay moradas en Dios para ti. Entonces ahí todavía
cabemos en el Señor, hay espacio para nosotros y para mucha gente que quiera
conocer el camino, vivir en el camino.
El camino es la compañía de Dios
“Y si me fuere y os preparare lugar vendré otra vez
y os tomare a mi mismo para que donde yo estoy vosotros también estéis”.
Para que donde yo estoy vosotros también estéis. ¿Sabe qué significa eso?
Compañía.
Qué bueno es tener la compañía de Dios, que bueno
es saber que su presencia va a permanecer siempre en nuestra vida. La ausencia
de Dios es terrible, la ausencia de Dios se llama Infierno, esa es la ausencia
de Dios: maldad, pecado, derrota total, perdición eterna, bancarrota absoluta.
Pero Dios nos ha prometido compañía. “Y yo estaré con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo”, eso dijo el Señor. Que estaría con nosotros, es
decir, contigo todos los días; no unos días a la semana, no algunas horas, sino
que estaría 24 horas todos los días contigo. “Yo estoy con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo”.
Hay una garantía de Dios. Por lo tanto, quiero que
vayan analizando lo que es el camino, puesto que es el tema que estamos
abordando hoy: ¿Cuál es la verdad? ¿Cuál es la verdadera religión? ¿Cuál es el
Camino? Pero estamos viendo que Dios está brindando, digamos que una atmósfera
por decirlo en ese sentido, de su gloria, de su Presencia. Dios en tu vida es
el camino, las Maravillas de Dios en tu vida es el Camino, Dios en tu vida es
el Camino, Dios esta rodeándote de bendiciones pero tenemos que creer su
Palabra.
Si usted cree Su Palabra va a disfrutar de Su
Gracia, el creer la palabra activa los beneficios de la gracia. Si usted duda
de su Palabra jamás podrá disfrutar de las bendiciones de Dios, porque este es
un Camino de fe. Al que cree todo le es posible. ¿Tú crees? Si tú crees, todo
te es posible. Creéis en Dios, creed también en mí. Permanezcamos en Cristo y
entonces veremos la gloria de Dios.
El Camino no es una meta sino un estado
“3Y si me fuere y os preparare lugar,
vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros
también estéis. 4Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5Le
dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el
camino? 6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;
nadie viene al Padre, sino por mí”.
Observe bien la pregunta que le hizo Tomás, quien
representa al incrédulo, ¿verdad? Tomas el incrédulo. Entonces el incrédulo le
dijo: “¿Señor no sabemos a dónde vas como pues podemos saber el Camino?” Tomás
le dijo que solamente sabiendo a dónde íbamos, podríamos saber cuál era el
Camino, Pero Jesús le dijo algo diferente: Jesús le dijo “Yo soy el Camino, y
la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mi”. En esta frase es
donde vamos a detenernos.
En ese verso vamos a ver algunas cosas muy
importantes. Las palabras de Jesús son estas: “Yo soy el Camino, y la Verdad, y
la Vida; nadie viene al Padre, sino por mi” Note bien que no dice: Nadie va
al Padre, sino que dice: Nadie viene al Padre. Eso quiere decir que
Jesús permanece en el Padre, está en el Padre. Jesús permanece en el Padre y el
Padre en El.
Jesús dijo, nadie viene al Padre sino por mí, o
sea, que yo soy (Jesús) el intermedio para llegar al Padre o para estar en el
Padre, aún mejor. Yo soy el intermedio para estar en el Padre; o sea que la
meta no es llegar, es permanecer, el permanecer garantiza la llegada. No se
trata de que usted va a hacer un peregrinaje para llegar a la Salvación, se
trata es de mantenernos en esta posición, en Cristo, para permanecer en el
Padre, la Salvación. De otra manera caemos en la religiosidad.
La religiosidad ya es un término popularizado:
Tratar de hacer cosas para llegar a agradar a Dios. Y Jesús está hablando no de
lo que tenemos que HACER, sino de lo que tenemos que SER. Yo no puedo por mí
mismo hacer algo para agradar a Dios, yo tengo que SER, vivir mi identidad como
HIJO. El HACER algo es postizo, el SER algo es genuino, porque tú puedes hacer
algo que no te agrada, pero lo puedes hacer. Pero el que ES, lo hace por
naturaleza, es genuino.
Entonces lo que Dios quiere es que haya una
satisfacción en su Presencia. Todo el que se satisface en la presencia de Dios,
es porque está en el Camino. Pero si tú pretendes recorrer una senda, para
alcanzar una meta, para decir: “yo caminé y por eso estoy en la bendición”, eso
es jactancia, aquí no habría meritos divinos sino humanos. No por obras, para
que nadie se gloríe.
Jesús es el medio de Salvación
¿Qué dice el Señor?: “Yo soy el camino, y la
Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mi”. Ese “por mí”
significa: Yo soy el medio, es por mí poder, no son tus fuerzas, ni tu
sabiduría; Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida.
De ese texto vamos a analizar 4 palabras claves que
encontramos ahí, o principios espirituales como usted los quiera llamar.
Pero antes de entrar en esas palabras, yo quiero
que usted mire bien en ese texto, Jesús dijo: “Yo soy el Camino y la verdad y…”
o sea, Jesús se autodenomino Camino, Verdad y Vida; y: nadie viene al
Padre sino por mí, o sea que, se debe establecer esos tres principios:
Camino, Verdad y Vida para estar en la presencia del Padre, alcanzar la
salvación. Amén.
Yo soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene
al Padre sino por mí, o sea, que estos tres nos garantizan la permanencia en la
Eternidad con Dios.
Estas son palabras sencillas, comunes y corrientes.
¿Qué quiero con esta reflexión? Que Dios les renueve un poco lo que es el
concepto del Camino de Dios.
Lastimosamente la gente piensa que estar en una
Religión es estar en el Camino; sea sana doctrina o no, sea Trinitaria,
Unitaria o no, la gente piensa que por el hecho de tener una religión, ya tiene
garantía de salvación y eso no dice la Biblia. Jesús lo dijo “Yo soy el camino,
y la Verdad, y la Vida; y nadie viene al Padre, sino por mi”. Entonces la única
manera de garantizarte salvación, es en Cristo. Y Cristo se define como el
Camino, y la Vida.
Permaneciendo en El Yo Soy
En primer lugar Jesús dijo: “Yo soy”. ¿Te acuerdas
el pasaje de Moisés? ¿Cuando Dios empezó a mandar a Moisés a que fuera a Faraón
para que libertara o dejara ir al pueblo a adorar? Faraón se le oponía, y
Moisés dijo a Dios, ¿pero si tú me envías allá, qué le voy a decir, de quién me
envió? ¿Cómo es tu nombre? para yo decirle quién me envió. ¿Y cuál fue la
respuesta de Dios? “Yo soy”. Eso es un principio espiritual bien profundo, pero
vamos a tratar en lo posible de comprender. El Yo es la primera persona.
Yo, Esta hablando de el Dios Absoluto, el Dios soberano. Y la palabra Soy
está hablando del ser presente. Entonces Yo Soy es la manifestación de
Dios, Dios es eterno, Dios permanece para siempre. Dios es el mismo de ayer, de
hoy y por los siglos de los siglos; entonces Dios es un eterno presente, por
eso es que Dios no cambia, es inmutable. Ni sus leyes cambian, porque el
permanece para siempre. Los gobiernos tienen leyes y de pronto las cambian, de
gobierno en gobierno, ¿verdad? Hacen referéndum para cambiar leyes y las leyes
cambian, pero Dios no cambia. Las leyes de Dios son eternas y para siempre.
Los principios espirituales de Dios son eternos,
permanecen para siempre; así como usted ha visto que la gravedad es una ley física
que ha permanecido. Estará hasta que un día se destruya el mundo. Pero mientras
esté, esa ley permanece, la de la gravedad. Tú sueltas algo y cae, ya sea en la
China, ya sea en Norteamérica, en África, sueltas algo y cae porque es una Ley,
un principio físico, la gravedad. Sueltas y la gravedad atrae el objeto a la
tierra, es un principio físico. Dios tiene principios espirituales, por ejemplo
“pedid y se os dará” es un principio espiritual y eso nunca va a cambiar. Pides
y recibes.
Entonces, los principios espirituales de Dios no
cambian, porque Él es el gran YO SOY, porque El siempre es y está presente. Yo
Soy es Dios, la Eternidad de Dios, el Poder de Dios, es el Yo Soy. Entonces,
cuando Moisés le pregunto a Jehová quién era, el dijo Yo Soy el que Soy. O sea,
no tengo punto de comparación, Yo Soy lo Eterno, el Sublime, el Todopoderoso,
el Majestuoso, eso es lo que tú le tienes que decir a faraón. En otras
palabras, Faraón: tu gobierno es efímero para el Dios que yo tengo.
Entonces, el Yo Soy habla de la grandeza de y de
que Dios permanece para siempre. Entonces Jesús dijo Yo Soy el Camino,
la Verdad, la Vida. Oiga bien Jesús es eterno y él en se manifestó el gran Yo soy por eso fue que
cuando a él lo fueron a atrapar en el huerto del Getsemaní, ¿te acuerdas cuando
fueron a atrapar a Jesús? Cuando le preguntaron a Jesús que ¿quién era? El dijo
Yo Soy, y cuando Jesús dijo Yo soy, dice la escritura que los soldados retrocedieron y cayeron.
¿Porqué cayeron? porque hubo la manifestación de la gloria de Dios en ese
lugar, la manifestación del Yo Soy; Jesús es la manifestación de la gloria de
Dios, Jesús es el gran Yo Soy, Emanuel, Dios con nosotros; entonces en
esto quiero que usted observen bien claro. Dice que nos ha sido dado un Nombre
que es sobretodo nombre, el nombre de Jesús, entonces todos los que creemos en
Jesús vamos a alcanzar vida eterna, pero allí es donde yo quiero que usted
tenga un poco de madurez para recibir lo que le quiero decir.
Cuando hablamos del nombre hablamos de la esencia
no de una denominación humana, por eso es que el Nombre de Jesús tiene poder
porque es un nombre que procedió del cielo, porque nos fue dado a todos los
hombres, se nos dio un Nombre que es sobre todo nombre, entonces se habla de la
supremacía del Nombre de Jesús y esa supremacía del Nombre de Jesús es la misma
Presencia de Dios, la Palabra de Dios, entonces Jesús es Dios; por eso es que
no es una religión ni una secta, porque en si no es el nombre humano, sino el
nombre que representa la manifestación del Dios grande y poderoso el Yo Soy, y
no hay ninguna religión en el mundo que se pueda atribuir el nombre de Jesús.
Porque es un Nombre que es sobre todo nombre y nos fue dado del cielo. ¿Por qué
cree usted que cuando nombra el Nombre de Jesús hay impacto en el mundo espiritual?
Porque dice la palabra que toda rodilla se doblará delante del nombre de Jesús,
entonces toda creación es sometida al Nombre de Jesús, el gran Yo soy.
¿Hasta ahí está más claro lo que estamos hablando?
Entonces Jesús dijo Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida. Es decir,
que en otras palabras, Jesús dijo para que usted permanezca en el Padre, usted
tiene que permanecer en el Yo Soy.
¿Quién es el Yo Soy? Yo Soy el Camino y la verdad y la Vida.
Son tres partes que vamos a mirar brevemente ahora;
el Camino y la verdad y la Vida.
Por eso es que nunca hay ni habrá una religión
sobre la tierra que pueda dar evidencia absoluta del Camino de Salvación, si no
es en el Nombre de Jesús. Jesús, el Yo Soy no se puede institucionalizar en una
denominación humana. Solamente la persona de Jesús, Yo soy el Camino y la
verdad y la Vida.
Entonces fíjense que esto, no es una religión, esto
no es una secta. Es permanecer en la misma presencia de Dios. ¿Cómo permanecer
en esa misma presencia de Dios para tener garantía de Eternidad en el Padre?
Mediante el Camino y la verdad y la Vida, Jesús. Esto es garantía.
Jesús dijo “Yo soy el Camino y la verdad la vida,
nadie viene al Padre sino por mi”, eso no es jactancia, sino que El es el Camino
y El es la Verdad y Él es la Vida. Jesús es la manifestación de Dios dada a los
hombres. O sea que, Dios se manifestó al mundo a través de Jesús: El es la
imagen visible del Dios invisible. En otras palabras, para que el Padre se nos
diera a conocer a nosotros no había otro mecanismo si no a través de su hijo
Jesús.
Mira este ejemplo práctico: si hay una persona en
China y tú estás aquí en Colombia y hablas español y allá tu amigo habla chino,
el que habla chino te habla a ti, pero tú no entiendes lo que el chino te dice;
si tú hablas español al chino, el chino te oye, pero no entiende el español que
tú hablas, porque él no habla español, no entiende el español. Entonces la
única manera de que el chino te entienda a ti tu español es a través de un
intermediario, eso se llama un intérprete, un traductor; entonces el traductor
que me escucha a mí lo que yo le hablo al chino él lo traduce y se lo da en
chino y el chino dice Oh ya sé que me está predicando y lo mismo ocurre de allá
para acá…El chino habla en su chino el traductor lo traduce y me lo envía a mí
en español y entonces yo digo : Ah! El chino dijo Amén. Amen Gloria a Dios.
Entonces: ¿Qué ocurre con esto? Lo que aquí está
ocurriendo es que lo que yo quiero expresar a aquella persona, como él no puede
entenderme, hay un intermediario que puede entenderme y expresar lo que quiero
o necesito. Entonces Jesús es nuestro intercesor o intermediario para que el
Padre pueda entender mi necesidad. Por eso es que todo lo oramos en el nombre
de Jesús y decimos en el nombre de Jesús. Padre yo te honro en el Nombre de
Jesús y entonces Jesús le interpreta al Padre mi oración, que yo le estoy
honrando y cuando el Padre me envía una bendición me la envía a través de Jesús,
y yo puedo recibirla. ¿Por qué Jesús puede ser nuestro intermediario? Porque
Jesús tuvo una experiencia en esta tierra y conoce el dolor humano, El Padre no
conocía el dolor humano porque El nunca fue humano, entonces El no podía sentir
lo que yo siento; pero Jesús como vivió como humano, puede entender tú dolor, y
El puede expresar tú dolor en un lenguaje que el Padre entienda y el Padre
dice: Vamos a ayudarlo. ¿Ya sabes por qué no es una religión? Todo esto es la
manifestación de Dios a los hombres. Entonces la única manera en que el hombre
pudiera acercarse a Dios era a través de un intermediario, un intercesor
alguien que pudiera recibir nuestro dolor, nuestra queja, nuestra necesidad y
planteársela al Padre en el lenguaje del Padre, el Hijo. Porque el Hijo es la
Palabra, Por eso Jesús es el Yo Soy, es la manifestación de Dios para los
hombres en la tierra. ¿Cuál es esa manifestación?: el Camino y la verdad y la
Vida. “Yo Soy el Camino y la verdad y la Vida”. Cuando hablamos del Yo Soy
estamos hablando de de Dios, y por medio del Yo Soy, o del Señor Jesús, podemos
permanecer en el Padre, esto implica un estado, no un objetivo final.
Cuando hablamos de hoy. Yo Soy no es, yo seré ni yo
fui. Es Hoy; entonces la vida cristiana es un hoy, tú no vas a hacer planes
para ser santo mañana, tú tienes que ser santo hoy, porque estamos hablando que
el Camino al Padre es en el Yo Soy, en el ahora, en Dios. Por eso ser cristiano es una acción o un
modo de vida segundo a segundo. No es una preparación para mañana, hay gente
que se prepara para que Dios lo salve mañana. No, tú tienes que estar preparado,
porque el Camino al Padre es en el Yo Soy, es en el ahora, es en el Dios
presente, en Dios. Amén.
Es el Gran Yo Soy “Yo soy el Camino y la verdad y
la Vida. Amen ¡Gloria a Dios! Entonces Jesús se definió como el Yo Soy, el
Camino y la verdad y la Vida. Entonces para que usted permanezca en el Padre
debe estar en el Camino, y la Verdad, y la Vida; y ese es Jesús: Camino, Verdad
y Vida.
Yo Soy El Camino.
Ahora nos preguntamos ¿Qué es un camino? Una senda,
una ruta, una vía, un medio, etc. entonces como todos conocemos el término
camino, que entre otras cosas, Dios tiene que ponerlo así para que podamos
entenderlo. Porque en lo profundo de este concepto, se refiere a términos
espirituales que no tiene reemplazo de palabra humana, como es evidente, ningún
principio espiritual tú lo puedes reemplazar por una palabra humana, porque la
palabra humana se queda corta a la magnitud del principio espiritual. Por eso
es que una persona que no tenga el Espíritu Santo no puede interpretar la
Biblia. Por eso es que hay gente que dice: es que antes yo leía la Biblia, pero
no lo entendía estaba como en un lenguaje complicado, pero ahora que ya conozco
al Señor ya puedo entender la Biblia. Claro tienes el Espíritu Santo. El
Espíritu Santo te guía a toda verdad, entonces la Presencia de Dios te ayuda a
interpretar los principios espirituales que están en la Biblia.
El camino es una ruta, todos conocemos qué es un
camino. Jesús dijo que Él es el Camino. Para ir al Padre es por el camino. Un
camino te da garantía de que tu vas a llegar a dónde tienes que llegar. Tú lo
que necesitas saber es que estás en el camino y permanecer en él. Andar en el
sentido y ruta del camino te lleva al objetivo. No nos obsesionemos por llegar,
sino anhelemos por permanecer en él, en el camino.
Imagínate que tú llegas a un lugar desconocido,
llegas a un lugar que no conoces y alguien de la región te dice: -¿usted para
dónde va? Tú le respondes-Yo voy para cierto lugar. Tú nunca has ido pero él te
dice: -Ve por aquí y no dobles para ningún lado y tú vas a llegar. Yo te hago
una pregunta: ¿Tú dudas para dónde vas? No dudas, porque una persona que conoce
te dijo que ese es el camino. Entonces, aquí lo importante no es a donde tú vas
a llegar, lo importante es que tú sepas que vas a llegar, que estas en el
camino correcto y Jesús es el camino correcto; entonces el éxito de llegar al
Padre es permanecer en el Camino. Es decir, tu meta no es llegar allá, tu meta
es permanecer en el Camino. Por eso es que hay gente que se desvía del camino
porque no están pendiente del Camino sino que están pendiente a la meta. Cuando
tú estás pendiente a la meta te puedes distraer en la meta y te sales del
Camino; Dios mira no lo que tú quieres para El, Dios mira lo que tú haces para
El. ¿Qué quiere Dios? Dios quiere que tú permanezcas en el Camino. ¿Cómo tú
permaneces en el Camino? El día a día con Dios.
Porque tú no puedes decirle al Señor: “mira yo te
tengo una grandiosísima promesa, cuando yo vaya allá arriba voy a ser tu máximo
adorador. No, Dios no mira eso y tu puedes hacer las promesas más grandes, pero
Dios no lo trama tu promesa, a Dios lo único que lo trama es tu corazón y cómo tú
estás en el Camino.
Dios quiere es verte en el Camino, no que tú
quieras llegar a la meta del Camino. Cuando se llega a la meta se termina el
camino, y cuando ansiamos obsesivamente la meta perdemos de vista al camino,
puedes perder de vista a Jesús por poner tu mira en la meta. Sino que la escritura
dice: Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.
Ese es el Camino, que tú tienes que permanecer en
Jesús. Y permanecer en Jesús te va a dar garantía de llegar al Padre, poder
estar en el Padre. Te acuerdas que Jesús dijo que: ¿nadie viene al Padre
sino por mí? O sea que Él está en el Padre. En otras palabras, mientras tú
permanezcas en el Camino, permaneces en el Padre y tienes vida eterna. Pero si
tú te desvías del Camino puedes perder la vida eterna, entonces tenemos que
permanecer en el Camino. ¿Si captas la idea? Cada uno de nosotros tenemos que
verificar que nuestra vida está en una buena relación con Dios. Segundo a
segundo.
Muchos dicen: Este año que viene sí me voy a
consagrar a Dios. Ahora que me salga ese empleo si voy a ir a la iglesia,
porque voy a tener dinero con que ir a la iglesia. No, Dios no mira eso; Dios
mira es tu hoy. Tu corazón. ¿Será que tu corazón está en el Camino? ¿O tu
corazón está mirando el mundo? Lo que el mundo ofrece, lo que el mundo te pueda
dar. No, Dios mira cómo está tu corazón, si estás en el Camino.
Te doy un consejo: Recibe de Jesús, allí está. ¿Tú
quieres permanecer en el camino para permanecer con Dios? Entonces escucha lo
que dijo el Señor: “Yo Soy el Camino, y la Verdad, y la Vida”.
Yo Soy La Verdad
Aquí aparece la palabra Verdad ¿Qué es la Verdad?
la verdad son los principios espirituales que conforman su Ley. Esa es la
verdad de Dios, todo aquello que Dios ha aprobado esa es la Verdad. Porque
nosotros tenemos verdades relativas, pero son conceptos humanos. Pero estamos
hablando que esta Verdad es el Absoluto de Dios. Los principios de Dios que son
incambiables, es decir, que nosotros necesitamos conocer para que nos garantice
la Eternidad. Pero ¿Cómo la conoces? Conociendo al Señor Jesús. Conociendo a
Jesús conoces sus principios espirituales, porque Él es el Yo Soy, el que
conoce a Jesús conoce su Palabra, porque El es la Palabra, El es el Verbo.
Entonces en una comunión con Jesús, en una relación íntima con Jesús es donde
tú conoces de Dios. Si tu amas a Jesús, amas su Palabra, Si tu obedeces a
Jesús, obedeces su Palabra. Hermano yo amo a Jesús. Pero si no haces su
Palabra, no amas a Jesús.
-¡Mi Señor Jesús! Hay gente, yo las he oído. Oh, el
Señor. Mi Señor Jesús. Oh Jesús es lo máximo. Pero no hacen su Palabra, no aman
a Jesús; son palabras lisonjeras. Jesús dijo: “Si me amáis guardad mis
Mandamientos”. Es decir, que el que guarda sus Mandamientos es el que realmente
le ama. ¿Tú guardas sus Mandamientos? ¿Tú guardas la palabra de Dios?
¡Revísate! Por un instante en tu vida, haz un balance. Allí se conoce si estás
en el camino correcto. No es la religión, hay gente que discute por su
religión, Ah! Somos los únicos, somos los mejores y el que está fuera de
nosotros está perdido, porque no está entre los evangélicos. ¡Falsa doctrina!
Entonces hay que permanecer en su verdad para que
se nos garantice Eternidad; Entonces, no es el título de tu religión.
¿Tú que eres? Yo soy evangélico, no te preocupes
que los católicos también dicen: Yo soy católico y los testigos de Jehová. Yo
soy testigo de Jehová. Todo el mundo defiende su religión. Sí, porque si ellos
mismos no defienden su religión ¿quién se las defiende? Pero el hecho no está
aquí, en ninguna religión X ni Y ni Z. Porque aquí en la biblia no encuentro ningún título de ninguna religión
que Jesús haya recomendado. Allí Jesús no dijo: Yo he venido a esta tierra para
establecer a los evangélicos. La única religión es la católica, No. Jesús no
dijo eso. Jesús lo único que dijo fue: Yo me voy, pero no se preocupen que yo
les voy a dejar al Espíritu Santo, al Consolador. Jesús no dijo otra cosa. Yo
me voy pero les voy a dejar un cuadro mío, o una estampa mía. Jesús no dijo
eso, Jesús dijo Yo me voy, ciertamente, pero yo les voy a dejar otro
Consolador, el Espíritu santo. ¿Quien representa a Jesús en la tierra? El
Espíritu Santo. ¿A quién dejo el Señor en la tierra? Al Espíritu santo.
Entonces si usted era orgulloso de su religión, ¡Arrepiéntase! Y dile a Dios: Señor,
lo importante que yo permanezca en tu Camino, y guarde tu palabra, porque al guardarla me garantiza Eternidad.
Yo Soy La Vida
“Yo Soy el Camino y la verdad y la Vida”.
Allí aparece el otro término, la Vida. ¿Qué es vida? Las características de la
vida, ¿cuáles son? Crecimiento, Reproducción, etc. Bueno, hay bastantes
definiciones. Pero cuando hablamos de la Vida, estamos hablando de eternidad,
la Vida de Dios es Eternidad, entonces la vida de Dios es permanencia. Aprende
esto: Nunca estés soñando por alcanzar la Eternidad, viva en la Eternidad,
porque si Jesús es Eterno, y El mora en ti, en ti esta morando la Eternidad;
Entonces quien está luchando por alcanzar una eternidad, está perdido porque
todavía no la tiene. Pero si yo creo en mi salvación, yo estoy agarrado en la
Fe, en su Palabra y en sus promesas, ya yo estoy viviendo mi Eternidad con
Dios. No se ha completado pero yo llevo una garantía, porque yo esto guardando
su Palabra. Jesús lo dijo “Yo Soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene
al Padre sino por mi”. Entonces, mientras permanezca en El, estoy teniendo
garantía de Eternidad. Pero cuando yo me salgo de el por el pecado, la
desobediencia, la rebelión, la maldad, el engaño, etc. yo estoy perdiendo mi
garantía de Eternidad.
¿Qué estamos aprendiendo en el día de hoy? Vivir el
día a día con el Señor, Vivir el hora a hora con el Señor, segundo a segundo
con el Señor. Entonces permanezcamos en El para tener garantía de Salvación. Si
alguien te pregunta ¿Cuál es el verdadero Camino? Tú tienes un montón de cosas
que decirle. ¿Cuáles la religión verdadera? Solamente hay un Camino que es
Jesús.