Testimonio de Richard Oostrum
Su vida estaba vacía y no había cómo llenarla con los amantes, sexo fortuito, cruising, aventuras de una noche, sexo o drogas.
El libro titulado “a guy who was gay” relata la vida de Richard Oostrum. Resulta que este holandés nació y creció en una familia promedio, y como se acostumbra en el mundo occidental, sin participar de iglesia alguna. De niño alguna vez participó en las clases de religión, donde escuchó hablar de Jesús. El profesor le recomendó orar diariamente, y lo hizo. Su pasión fue la natación, y llegó a ser campeón de su categoría. Al ir creciendo, se dio cuenta al mismo tiempo de su atracción por las personas del mismo sexo. El libro relata toda su vivencia, desde salir del armario, contárselo a sus padres y amigos, y vivir plenamente la vida gay. Tuvo una pareja estable, un modelo de pasarela mayor que él, el cual falleció a causa del SIDA. Richard participó activamente en las Olimpiadas Gay de Atlanta en 1994. Nunca dejó de orar a diario, pese a estar completamente sumergido en la vida gay. Poco después de su retorno, su vida estaba vacía y no había cómo llenarla con los amantes, sexo fortuito, cruising, aventuras de una noche, sexo o drogas. Un día al dirigirse a un sauna con la intención de tener sexo, sintió como un lazo que le impidió seguir. Impresionado por tal experiencia, y cuestionándose muchas cosas optó por asistir a una pequeña iglesia cristiana. Ahí hizo la “profesión de fé” -una oración en la que recibió oficialmente al Señor- y desde ese punto su vida cambió. Vivió con intensidad la presencia de Dios, pudo mantenerse sobro de toda actividad sexual durante la primera semana … y así sigue hasta hoy. Poco a poco tomó contacto con organizaciones como Different, que dan consejería y apoyo a quienes desean dejar el estilo de vida gay, luego hizo la Escuela de Discipulado de JUCUM, siguió el programa Aguas Vivas en USA, y finalmente tomó a su cargo el ministerio de evangelización de la zona roja de Amsterdam y ha comenzado un ministerio que se llama Kompassion, dirigido espacialmente a la comunidad gay. El 2 de noviembre de 2001 se casó con una misionera brasileña, Noemia, con quien dirigen actualmente De Cleft y Kompassion en Amsterdam. Poco después nació su hijo Pedro Nathaniel David. Es un testimonio que vale la pena leerlo y hacerlo conocido para la gloria de Jesucristo.