
Jabes fue un hombre bendecido por Dios, porque inquirió en la presencia de Dios, sabia que solamente el Señor podía bendecirlo, por lo cual investigo en la comunión íntima con Dios. Tuvo la revelación de Dios como su fuente y provisión, sabia que el depósito de Dios no está en escasés.
12/29/2007 1:05:27 PM